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BREVE HISTORIA DE HUÁNUCO

ORIGEN DE LA PALABRA HUÁNUCO
Existen varias teorías sobre el origen de la palabra Huánuco. Veamos:
Fray Martín de Murúa dice que una coya incaica obsequió a los habitantes de una inmensa pampa el «huanu o guanu» , es decir, el estiércol, diciéndoles: «GUANUCO» ( abonen la tierra). El propio Murúa cuenta que cuando Huayna Capac estuvo en estas tierras, enfermó gravemente, entonces su mujer dijo: «huanucummy o guañunca» (se muere o morirá).
El Monseñor Rubén Berroa dice que «el nombre primitivo indígena ha podido ser HUAÑUCCUY, que en castellano quiere decir MUÉRETE». Fundamenta su punto de vista manifestando que los españoles a sus moradores los llamaron HUAÑUCCUYOS y no HUANUCUMIS.
Huamán Poma de Ayala sostiene que en Huánuco Viejo, antiguamente se celebraba la fiesta del «Uauco» en honor al guanaco, por eso afirma que la palabra Huánuco proviene de la voz «guanaco».
José Varallanos sostiene que proviene de «guanaco pampa» o pampa del guanaco, por la crianza de este auquénido, en tiempos primitivos, en aquella inmensa pampa. Este término, posteriormente, cambió por «Guanaco Marca» o ciudad denominado guanaco. Simplificándose quedó «Guanaco». Los españoles pronunciaron y escribieron «Guanoco», luego «Guanuco», después «Guánuco» y finalmente «Huánuco»

HUÁNUCO: EN LA ÉPOCA PRE INCAICA
Se han encontrado testimonios arqueológicos, antropológicos, pinturas rupestres, términos lingüísticos, como huellas, de que estas tierras estuvieron habitadas por pequeñas etnias y hasta por naciones. Veamos algunos vestigios arqueológicos más importantes:

KÓTOSH: «EL TEMPLO MÁS ANTIGUO DE AMÉRICA»
Las primeras informaciones datan del 30 de
julio de 1934, dadas por Javier Pulgar Vidal.
En mayo de 1935 Julio C Tello hizo los primeros estudios de este importante centro arqueológico.
Hacia 1958 se llevó a cabo la Primera Expedición Japonesa en busca de la raíz de la civilización andina, dirigida por el etnólogo cultural Eiichiro Ishida.
En 1960 la Universidad de Tokio envió una Segunda Expedición Científica al mando del Prof. Seiichi Izumi, a quien acompañó el arqueólogo Toshinico Sono y el antropólogo Kasuo Terada. Después de tres meses de arduo trabajo hallaron las enigmáticas Manos Cruzadas, pieza arqueológica
única en su género en América. Su antigüedad fue calculada a 4,200 A.C. Es una de las primeras evidencias de la arquitectura comunal o ritual.


En 1963, en la Tercera Expedición Científica, siempre al mando de Sheiichi Izumi, se descubrió en su integridad el templo, denominado el Templo de las Manos Cruzadas, considerado como el Templo más Antiguo de América.

 

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